martes, 16 de diciembre de 2008

Luz y Tinieblas I y II [2 Edición]

Después de que en el primer trimestre del 2007 o finales del trimestre del 2006 hiciera el primer boceto o relato en el que defino por primera vez a Leonardo y Europa en un primer capítulo que posteriormente fue sustituido por el actual. Hasta ahora, quizás ha sido la obra mas perfeccionista, la mas larga a la hora de escribir y la que mas delirios pudo haberme producido las inmensas tardes de los viernes del curso pasado. Después de todo esto, he decidido hacer una segunda edición con correcciones de errores en la que he decidido eliminar temporalmente el capítulo V (Oda) para postearlo de nuevo editado totalmente. Espero que les guste.



LUZ Y TINIEBLAS


Parte I


I. Tinieblas

Caía sobre el abismo infinito, no podía escapar, era demasiado tarde, sus emociones, sus pensamientos, le habían abandonado ya. Las tinieblas empezaban a envolverlo, a destruirlo por dentro, como un poderoso veneno. Seguía cayendo, solo podía pensar en ella. La obsesión material, la obsesión por poseerla, la obsesión que lo había destruido, que lo había dominado, no podía parar de pensar en ella. Perfecta en todos los sentidos, insaciable diosa. Cerró los ojos, y se dejo llevar, quería parar de dejar de sufrir, quería morir ya. La muerte se acercaba, apoteósica, con gesto inexpresivo, a saldar su deuda, a recoger lo que era suyo. Pero, del fondo del abismo, una inmensa luz apareció, frágil y fértil, eliminando las tinieblas, sacándolo del abismo. Cerró los ojos.

-. ¡Leonardo! ¿Te encuentras bien?

Los ojos de Leonardo se abrieron. Allí estaba, su diosa, todo lo que más quería en el mundo: Europa.

-. Si, me encuentro bien – Movió bruscamente la cabeza.

-. Otra vez ese sueño, ¿me equivoco?

-. No deja de atormentarme cada vez que cierro los ojos – Se levanto, quitando la cabeza de las piernas de Europa – Quiero eludirlo, pero no puedo.

-. Encontrare la solución, te lo prometo.

-. No te daré las gracias, porque ya sabes, que todo lo que yo tengo es tuyo. Europa le sonrió – Te deseo Europa.

-. A veces te quiero comer a besos. – Rió Europa - Pero mi cabeza me lo impide.

-. Entiendo, toma, he hecho esto para ti. Le entregó un collar de cuarzo.

-. Gracias, lo veo inútil, pero lo guardare.


II. Nieve y fuego.

Europa, caminaba descalza por la nieve, el frio no hacia mella en sus preciosos pies descalzos, decidió sentarse en una pequeña y redondeada roca. Leonardo que la seguía, se acerco y se sentó a su lado. Tras un breve silencio, Leonardo habló, era de esperar que lo hiciera el, Europa, era fría, pocas palabras decía, no sin antes pensarlas, para Leonardo, no había cosa mejor en el mundo que poder escucharla a ella:

-.La nieve parece el fuego abrasador que ocupa mi corazón cuando tú la pisas. Tu leve respirar en el frio es como el aliento vital que envuelve mi cuerpo. (Europa le sonrió)

-. Me gusta, me gusta que tus palabras me recubran como la dulce sabana que recubre mi cuerpo todas las noches. (Leonardo le devolvió la sonrisa)

Dirigió Europa la mirada al suelo, escarpado y recubierto de nieve, y después miro al horizonte.

-. Ver cada día esto, hace que me identifique con ello, a veces creo que nadie me comprende, que el mundo es un giro vórtice, que estoy sola en una caída en el abismo, y que nada va a ayudarme.

-. Me gustaría ser el haz de luz frágil que te rescate en el abismo, que te acoja y te rodee, como la luz que protegen a las diosas. (Europa le sonrió). He escrito esto para ti. (Le entregó una hoja doblada y Europa la guardo en uno de los bolsillos)

-. Lo leeré, te lo aseguro, ahora necesito pensar.

-. Entiendo, no tengas prisa, esperaré. (Sonrió a Europa)


III. Niebla

Cuando quieres tener algo, pero es imposible. Cuando caes y no quieres levantarte. Cuando la bruma te rodea y no ves la salida. Cuando la desesperación te invade. Cuando el temor a perderla te hunde. Cuando todo se vuelve difícil, cuando el cielo se cierra y no deja pasar la luz, cuando la oscuridad invade todo lo que piensas y crees que la existencia no tiene sentido. Cuando quieres morir ya, aún sin haber cumplido. Aparece ella. Te ayuda a levantarte, despeja la bruma, transforma la desesperación en esperanza, hace que el cielo baje hasta el nivel de la tierra para que puedas tocarlo, hace que quieras seguir viviendo. Hace que no la quieras, por antes de eso has de desearla, soñar con ella, por que si no sueñas primero, no conseguirás lo que quieres después.

-. He estado pensando la solución, he creído que hasta malgastaba mí tiempo, tu tiempo en buscar la solución, la misma que me atormenta desde hace mucho. – dijo Leonardo.

-. Lo siento, pero no he podido pensar en eso, tengo demasiadas cosas en la cabeza, y todavía no llego a aclararme.

-. No tengas prisa, el tiempo se acaba, pero, antes de que se acabe el tuyo, tendrá que hacerlo el mío.- Sonrió a Europa.

-. ¿Por qué te preocupas tanto por mi, Leonardo? – Dijo seriamente Europa.

-. Nunca me atreví a decírtelo, y creo que todavía no es el momento apropiado.

-. Esperaré pues.


IV. Un día de febrero.

La luz bañaba suavemente el valle, atravesaba hasta la parte más oscura, limpiando y purificando el aire. Las rocas se dejaban teñir por su brillo, el mar se dejaba reflejar, la sombra era débil y la nieve empezaba a derretirse.

-. He pensado ya la respuesta, la respuesta que te debía – Dijo Leonardo - ¿Por qué me preocupo tanto por ti? Porque te deseo, porque cada minuto que paso a tu lado es un minuto de mi vida que no he malgastado, porque te miro y deseo tenerte, porque quiero saber lo que piensas, porque sin ti no soy nada, porque sin ti mi existencia no tiene sentido, porque…

-. Ahora soy yo la que debería deberte una respuesta.

-. La respuesta no me la debes, soy yo el que te debe a ti las respuestas, soy yo el que te debe mi existencia, soy yo el que….

-. Intentare explicarlo, estoy confusa, todo viene de forma apresurada a mi cabeza, no saco en claro ningún pensamiento, ninguna conclusión, con lo cual solo puedo darte una respuesta…

-. Cuando caigo al abismo, tu me salvas, cuando la oscuridad invade todo, tu luz restablece de nuevo la armonía, cuando… si necesitas tiempo, esperaré.

-. Indecisa estoy pues, aun así te pediré tu tiempo, por que de en verdad es ahora cuando lo necesito, por que quiero darte una respuesta pronto.

Auras de luz, se debilitaban ya, el sol se escondía en el horizonte, la oscuridad bañaba ahora el valle, era hora de volver a casa.


VI. Luz

Europa, caminaba por la nieve, quemándola, devastándola a su paso. Eliminando la niebla como un potente y débil haz de luz. Con el collar de cuarzo, colgado al cuello, con el ímpetu de una diosa y con su mirada fija en él. Se sentó a su lado.

-. ¿Europa? – Se atrevió a decir Leonardo.

-. ¡Shhh!. Ahora me toca hablar a mí. A pasado ya mucho tiempo, mi mente aún sigue confusa, pero eso no me impide pensar con claridad, por que ya entiendo, porque no quiero seguir siendo la niña necia, que infravaloraba tus palabras, que las subestimaba – Miro al suelo - … Porque ahora se lo mucho que me deseas, lo que darías por mi, lo que necesitas… Porque voy a eliminar ese abismo, por que voy a enviar los dragones de vuelta al infierno, porque, ahora soy yo la que le toca mover, porque la partida de ajedrez no estaba perdida desde el principio, porque existe la esperanza, porque.... – Miro a Leonardo a los ojos – ,porque… ahora soy yo la que también está obsesionada, porque…..te deseo.

-. Euro... – No tuvo tiempo para hablar.

La luz bajaba hasta el abismo infinito, eliminaba las tinieblas, la devastaba, no dejaba oscuridad, solo había luz, la claridad dominaba. Europa besaba a Leonardo, no existía la palabra exacta para describirlo, no había sensación descriptible…. La dominación había sido liberada, Europa y Leonardo mantenían los ojos cerrados, como en un interminable sueño. La batalla, acababa de desatarse.


Parte II [OLVIDO]


I. Despertar

La luz bajaba hasta el abismo infinito, eliminaba las tinieblas, la devastaba, no dejaba oscuridad, solo había luz, la claridad dominaba. Europa besaba a Leonardo, no existía la palabra exacta para describirlo, no había sensación descriptible…. La dominación había sido liberada, Europa y Leonardo mantenían los ojos cerrados, como en un interminable sueño. La batalla, acababa de desatarse. Abrió los ojos. Despertó.

-. Te quedaste dormido Leonardo – Le sonrió Europa.

-. Si, estoy muy cansado – Miro al suelo – Soñé con una irrealidad.

-. A veces se necesita soñar, olvidar las diferencias entre la realidad e irrealidad.

-. Pero a veces no te gusta tu realidad y decides cobijarte en tu irrealidad no solo para olvidar las diferencias – Añadió Leonardo – Y a veces, te elevas demasiado, para cuando te das cuenta, estas empezando a caer.

-. No olvides lo que eres Leonardo.

-. No ocurrirá mientras tu sigas existiendo – Miró a Europa.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Nuevo Blog: Desvarios profundos

Me complace anunciar la creación de un nuevo blog que llevaba tiempo esperando. Este blog se titula Desvarios profundos y tiene la peculiaridad de que ahora habra dos administradores, ¿quien sera el nuevo? Sin duda alguien que parece haber nacido para esto: Talmannon. Espero que les guste.


Aquí el blog.

martes, 9 de diciembre de 2008

Primer aniversario de Luz y Tinieblas

Se cumplira en breves el primer aniversario de Luz y Tinieblas y por ello habra una mención conmemorativa, no adelantare mas que una imagen.



Un saludo.

domingo, 19 de octubre de 2008

[Pre-Final] Matrix Revolutions


El video esta creado por Pelusitin a partir de la película.

¿Por qué señor Anderson?¿Por qué?¿Por qué lo hace?¿Por qué?¿Por qué se levanta?¿Por qué sigue luchando?¿De verdad cree que lucha por algo ademas de por su propia supervivencia?¿Querria decirme que es si es que acaso lo sabe?¿es por la libertad, por la verdad,tal vez por la paz, quizas por el amor? Ilusiones señor Anderson, desvarios de la percepcion, concepciones temporales de un fragil intelecto humano que trata con desesperacion de justificar una existencia sin sentido ni objetivo. Todas son tan artificiales como Matrix, si, es cierto aunque, solo una mente humana inventaria algo tan insulso como el amor. ¡Deberia ser capaz de darse cuenta! ¡Ya deberia saberlo! Usted no puede vencer, es inútil seguir luchando ¿Por que señor Anderson?¿Por qué?¿Por qué se resiste?

Porque lo he elegido.